La posibilidad de ser unos centímetros más altos puede cambiar significativamente la calidad de vida de quienes tienen una estatura bajo el promedio, debido a causas hereditarias o a enfermedades metabólicas o congénitas, como el enanismo. Es precisamente en estos casos cuando la cirugía de alargamiento de extremidades se presenta como una alternativa. Asimismo, ha demostrado ser una solución para quienes presentan asimetrías en brazos o piernas.

Tradicionalmente, esta intervención quirúrgica consiste en instalar en estas partes del cuerpo fijadores externos sujetos al hueso con alambres y agujas que salen por la piel, los que deben mantenerse durante tres o más meses. Este método, que ha demostrado gran efectividad, tiene algunos inconvenientes como incomodidad, dolor y problemas estéticos, ya que es una estructura metálica que queda a la vista. Por eso, como alternativa, en Chile se acaba de incorporar el uso de Precice, un nuevo dispositivo que se instala dentro del hueso.

El doctor Pablo Wagner, traumatólogo de www.tobilloypie.cl, uno de los pioneros en el uso de este dipositivo en Chile y Sudamérica, explica que se trata de un moderno sistema intraóseo llamado “Precice”, que consiste en un clavo especial que se implanta al interior del hueso de la extremidad que se quiere alargar, lo que se traduce en una serie de ventajas en comparación con el fijador externo.

 “El nuevo dispositivo es más cómodo, causa menos dolor y otorga una mejor apariencia porque no queda a la vista sino inserto al interior de la extremidad. Asimismo, reduce las probabilidades de complicaciones como infección, rigidez y subluxación articular, y facilita el proceso de rehabilitación en kinesiterapia”, sostiene el especialista.

Desde el punto de vista social, también tiene ventajas, ya que al no haber elementos por fuera de la piel, produce menos curiosidad, miradas y preguntas incómodas hacia el paciente.

“Esta tecnología se puede usar en la mayoría de los casos de talla baja o asimetrías; las únicas excepciones son cuando existen malformaciones severas o en niños menores de 10 años, donde el fijador externo sigue siendo el tratamiento indicado”, precisa el doctor Wagner.

¿En qué consiste la cirugía?

Para implantar el dispositivo interno se requiere menos tiempo de cirugía y de hospitalización que con el aparato externo. En ambos casos la anestesia puede ser regional (epidural) o general.

En este tipo de tratamientos, el paciente debe ajustar diariamente el fijador para ir alargándolo milimétricamente, de tal manera de que la extremidad se vaya adaptando a este proceso. En el caso del aparato externo, la persona debe atornillar una tuerca de forma manual, en cambio, con el clavo “Precice” este ajuste se hace a control remoto, mediante un mecanismo de magnetos.

El tiempo que se debe permanecer con cualquiera de estos dispositivos depende del segmento corporal involucrado (pierna o brazo) y de cuántos centímetros es necesario alargar, pero en general toma entre tres y seis meses, periodo durante el que se debe realizar simultáneamente kinesiterapia.

El doctor Wagner afirma que, a nivel mundial, los resultados del “Precice” han sido muy satisfactorios. “Además, he podido comprobar a través de mi experiencia en centros internacionales, que los pacientes sometidos a este procedimiento están mucho más satisfechos que los que han usado fijador externo”, concluye.